Acciona la energía que ayuda a interrumpir padrones de comportamiento repetitivos de
sumisión y resignación. Estos patrones
pueden provenir de otras vidas.
Limpia tristezas y resentimientos generados por situaciones de injusticia. Para los que conviven relaciones humillantes, inaceptables, y por último los que no consiguen soltarse. Viven un constante estado mental y emocional de claustrofobia, porque sus almas no consiguen encontrar una salida.
En el nivel físico el bloqueo de esta energía provoca la aparición de la displasia, de módulos en los senos y la sensación de opresión en el pecho. Pectus trae la energía que ayuda a liberar el alma de las viejas amarras que bloquean su real camino a seguir.